"Los niños abandonados no son sólo los que viven en las calles,
sino también muchos de los que tienen un hogar y van a las escuelas"
PROLIFERACIÓN DE LA DELINCUENCIA JUVENIL EN LA LAGUNA
Fidel Campo Sánchez - Canarias-semanal.com
La falta de seguridad ciudadana en la ciudad de La Laguna y la irresponsabilidad de determinados padres con relación a sus hijos es algo bochornoso - escribe Fidel Campo Sánchez -, especialmente, en una sociedad que siempre se ha distinguido por sus elevados principios morales... Los fines de semana se pueden ver - añade Campo Sánchez - lamentables espectaculos en el llamado cuadrilátero (zona de copas y pubs), protagonizados por menores entre 12 y 15 años, que luego deambulan por las calles hasta horas de la madrugada...".
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La falta de seguridad ciudadana en nuestra ciudad y la irresponsabilidad de determinados padres, con relación a sus hijos, ante lo bochornoso que representa para una sociedad que siempre se ha distinguido por los elevados principios morales, cual ha sido la ciudad universitaria de La Laguna, nos llevan a producir el presente dados los espectáculos que los fines de semana podemos ver en el llamado cuadrilátero (zona de copas y pubs), principalmente y es lo más preocupante, por menores entre 12/15 años, en plena pubertad, deambulando posteriormente
posteriormente por nuestras calles, hasta altas horas de la noche-madrugada, llevándose por delante todo el mobiliario urbano que encuentra a su paso y con sus escandaleras impidiendo el descanso de las personas que al día siguiente deben ir a cumplir con sus obligaciones laborales. En esta ocasión fiamos nuestro objetivo en los destrozos llevados a término en la recién remodelada calle de Herradores en sus jardineras concretamente que, además, ponen de manifiesto la falta de vigilancia y el que seamos los ciudadanos los que tengamos que llamar a la Policía ante semejantes actos delictivos.
Son puestos a disposición de sus padres, ¡y aquí paz y gloria!, cuando nosotros interpretamos debieron haber sido puestos a disposición del Juez de Guardia quien, si lo hubiera considerado oportuno y legal habría entregado los mismos a sus progenitores imponiendo a éstos padres irresponsables la correspondiente pena y a los niñatos, como medida mínima, unos días de arresto, con sus padres al lado para que les sirviera de lección edificante y además se les pusiera la cara de vergüenza, si acaso les queda alguna, barriendo nuestras calles u otro servicio de tipo social, ¡que haberlos haylos!, como el de la salud pública que recoge el CP o la Ordenanza Municipal, ¡si acaso han tenido tiempo de hacer una acorde con los tiempos delictivos que vivimos!
Estamos ante actividades ilegales que desarrollan jóvenes, cuyas conductas no discurren por cauces aceptados ni siguen las mismas pautas de integración de la mayoría. No surgen repentinamente, sino que forman parte de un proceso gradual de socialización desviada. Una de las razones por las que la delincuencia alcanza su máxima incidencia es que, en esta época. Muchos jóvenes son capaces de aprender y adaptarse por si mismos, sin el auxilio y lo que es mucho peor con el flagrante abandono de padres o tutores irresponsables. Lamentablemente estamos viendo que la delincuencia comienza a los 12, 13,14 o 15 a los de edad. Todo ello alcanza, de ordinario, su punto máximo entre los 12/15 años de edad, pues, es un periodo en el cual el menor tiende particularmente a relacionarse con otros chicos/as de su edad y, por lo general, de padres que pasan de todo en lo que afecta a sus responsabilidades como tutores que son, tutoris praecipuum officium est, ne indefensum pupillum relinquat o el deber de que no queden indefensos.
Es posible que al leer este mensaje, se imaginen inmediatamente una escena de niños que deambulan por las calles en busca de alimento, algunos, por desgracia pero… los más actuando de auténticos gamberros delincuentes.
Lamentablemente los niños abandonados no son sólo los que viven en las calles, sino también muchos de los que tienen un hogar y van a las escuelas cuya situación es producto de la insensibilidad y despreocupación egoísta de quienes dicen estar a su cuidado pero que consideran a sus hijos solo como un motivo más de vanagloria y servicio personal, no como seres dignos de un futuro sólido.
Cada año se celebra en la mayoría de los países el “DÍA DEL NIÑO” en los que abundan más los discursos y promesas, que las soluciones. Un niño no se construye sólo levantándole en brazos, sino levantándole su vida. Esto significa una dedicación que está muy lejos de sentar niños frente a los dibujos animados para tenerlos quietos y librarse de responsabilidades. Más bien significa estar libre de egoísmo personal dedicando tiempo y esfuerzo al propósito de que esos pequeños no crezcan abandonados a su propia suerte, ni a los malos consejos de los amigos, sino con una sola formación de principios que les ayuden a enfrentar a la sociedad con manos que trabajan, no con manos que piden, con mente sana y espíritu limpio, no con pensamientos ruines forjados con los golpes destructivos de una sociedad en decadencia.
La infancia abandonada constituye uno de los problemas sociales más graves y notorios existentes en la actualidad; y a su vez incide en el surgimiento de otra cadena de problemas que también son preocupantes como es el caso de los jóvenes con problemas de conducta, drogadicción y otros.
El abandono es un flagelo sobre todo de los niños extraviados de los hogares, hijos de padres en proceso judicial, niños abandonados en hospitales y maternidades, en hogares ajenos y centros asistenciales; y también niños en peligro mortal rescatados por el INAM por el peligro que corren en manos de padres alcohólicos y agresivos.
La inmensa población de menores con problemas de conducta y esos a los que regularmente solo puede decírseles “Transgresores” se han convertido en los grandes olvidados del país.
Son jóvenes y adolescentes que apenas acaban de dejar atrás la pubertad y no cuentan con el apoyo familiar, ni con el debido apoyo del estado. Estos jóvenes están a la deriva, ocasionalmente son capturados por los cuerpos policiales por vagancia, alcoholismo, autor de ratería o cualquier otro hecho punible de mayor gravedad, entonces el problema se complica: no hay sitios donde enviarlos.
Algunos van a parar a las celdas ordinarias de la delincuencia común, son puestos a la orden de tribunales, o temporalmente quedan encerrados en la dependencia que para menores tiene el cuerpo técnico de policía judicial.
Diariamente se habla de jóvenes y niños abandonados a su propia suerte; los cuales no constituyen prioridad alguna en los presupuestos nacionales y son al parecer los más marginados en los afectos y preocupaciones. Se habla de esos adolescentes solo cuando aparecen involucrados en algún hecho que llame la atención a la ciudadanía. Solo en esos momentos la atención se vuelve hacia esos menores y la opinión pública reacciona escandalizada porque muchachos que no pasan de 13, y 14 años se encuentran involucrados en actos delictivos, solos o compartiendo responsabilidades con los adultos.
Pero de lo que no se dan cuenta es que estos niños desde que nacieron sufrieron el flagelo del abandono, que quizás no llegaron a conocer que es tener el cariño de padre o madre, e ir a una escuela, usar alguna prenda, diversión alguna, etc. Son niños desdichados que más que una critica necesitan de la atención del país. Son muchos los problemas de abandono no hay estadísticas que representen la magnitud de este problema.
“La mayoría de las madres que abandonan a sus hijos son jóvenes pobres y con poca educación”. Afirma un psicólogo. También puede ser una adolescente que niega su embarazo y que tiene su hijo a escondidas.
Lamentablemente los casos de abandono de los hijos ocurren con mayor frecuencia en los estados sociales más bajos de todo el país. Es allí donde hay una gran cantidad de mujeres trabajando en la calle y que hacen de madre y padre a la vez. . Es un asunto realmente crítico.
Se desea presentar la realidad de la infancia abandonada como un problema social de la actualidad, que afecta a todos sin distinción de razas, religión, sexo, condición monetaria ni política, afectando directamente los cimientos del futuro que son los niños, y de allí radica la importancia del planteamiento de este problema, donde pretendemos buscar las razones y/o responsables, presentando un marco de posibles soluciones viables para que en un futuro no muy lejano se pueda desarrollar, para de esta forma ejercer un control radical ante el problema planteado.
Control que conllevaría a un mejor desenvolvimiento social y por ende a engrandecer nuestro país, ya que disminuye la infancia abandonada, así como el analfabetismo, abandono higiénico, alimenticio y social de los niños; Preparando a los futuros hombres y mujeres para tomar las riendas del país en el nuevo milenio en una sociedad de civilizaciones diferentes que deben perseguir un objetivo común: la realidad de una verdadera sociedad de bienestar y reparto equitativo de la riqueza, así como y principalmente la aplicación de ese ley de la Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos que hará que entremos en una era de la pluralidad religiosa y el conocimiento filosófico moral de la realidad del siglo XXI, en el que ya no procede el pensamiento político-religioso “único”.