Alexa es una compañía que, desde hace años, calcula el tráfico de millones de webs existentes en toda la geografía de Internet. Esta marca, que también acoge a un conocido buscador que lleva su nombre, es accesible para todos los internautas que deseen conocer la popularidad de las páginas que visitan. A través de su web, o de una barra que es posible instalar gratuitamente en la parte superior de nuestro navegador, tenemos la posibilidad de estar al tanto del volumen de visitantes de nuestras páginas favoritas. La barra es de muy fácil instalación y se encuentra en la dirección: WWW.ALEXA.COM.
Teniendo como referencia los controles de esta compañía, cuya precisión es reconocida en todo el mundo, hemos redactado las presentes notas.
El criterio que sigue Alexa en la elaboración de sus clasificaciones es un tanto peculiar. La web más visitada recibe un "1"; a la que menos visitas recibe se le otorga un '4.000.000', o una cifra superior. Es decir, que a mayor número de visitas, menor será el número que se le asigne.
Al periódico de centro derecha El País, por ejemplo, y de acuerdo con el número de visitas recibidas, el software inteligente de Alexa le asigna el número 943. Mientras que el rotativo ultra derechista La Razón tiene el número 4.433. Significa, según el criterio mencionado, que El País recibe el triple de visitas que La Razón.
Muy por encima de ambos se sitúa el pepero El Mundo, que multiplica con creces el número de visitantes de la web de Jesús de Polanco. El periódico dirigido por Pedro J. Ramírez ronda el número 218. Claro que esas cifras no son estables. Sus movimientos dependen de los ascensos o descensos que se produzcan en los tres meses anteriores a la consulta.
EL CASO DE LA REVISTA "REBELION"
Comprobar el movimiento de visitantes de una web puede ser una actividad bastante útil, pues, en cierta forma, se detectan así las preferencias de los internautas. Éstas se verán, por lo general, influidas por la presión de la propaganda y las campañas de los grandes medios de comunicación. Pero no siempre la popularidad de una página responde a esos parámetros. El caso de la revista digital "Rebelión" es una buena muestra de ello. Esta revista, cuya adscripción ideológica de izquierdas no ofrece lugar a dudas, ocupa, no obstante, en el ranking de Alexa el número 14.783. Esto significa que, diariamente, es visitada por muchos miles de internautas. Su popularidad no ha sido, desde luego, el resultado de grandes campañas de promoción. Creada ya hace unos años, por iniciativa de un grupo de periodistas, ha dejado que su promoción corriese a cargo de la red de recomendaciones que sus lectores se hacen entre sí, a través del correo electrónico. En realidad, lo que se ha producido en "Rebelión" es todo lo contrario a una promoción publicitaria. No por casualidad la prensa escrita ha evitado, invariablemente, mentar a esta publicación digital. El cerco de silencio que los mass media han mantenido a su alrededor ha sido absoluto y enormemente significativo. Su éxito obedece, posiblemente, a múltiples razones. Entre ellas hay que contar, sin duda, el cambio de ciclo ideológico que se ha producido en el mundo, después de más de una década de dominio indiscutido del pensamiento derechista. El contenido variado y rupturista de Rebelión resulta igualmente atractivo para amplios sectores, que hoy se sitúan fuera de los marcos de la democracia formal. Probablemente, la apertura de la revista a todo el mundo de habla castellana y su actualización diaria hayan influido también en que esta publicación se encuentre hoy entre las webs alternativas más leídas de todo el mundo.
LA PRENSA DIGITAL EN CANARIAS
Pero, ¿cual es la situación de la prensa digital en Canarias? Nuestro archipiélago no se caracteriza todavía por la abundancia de páginas webs. Y, menos aún, de sitios que acojan revistas digitales. Funcionan, eso sí, los suplementos electrónicos de los periódicos locales, que acogen parcialmente la información que ya ofrecen en el papel. Hay dos excepciones de cierta notoriedad que confirman esa regla. Una es el diario digital "CanariasAhora", que ha crecido espectacularmente en los últimos años. Financiado por un acaudalado hombre de negocios del PSOE ha contado con las firmas de varios conocidos periodistas de la llamada "nómina progre", lo que le ha permitido ofrecer una información diferente y crítica, dando lugar a la circulación de cierto aire fresco en el asfixiante ambiente de la prensa local isleña. Desde luego, los límites a la información que puede ofrecer este diario digital vienen determinados por la frontera que impone su propio dueño, y la servidumbre que la afiliación partidaria conlleva. Pero, en cualquier caso, es lo que hay. Y en un mundo informativo como el canario, donde la mezquindad y la instrumentalización son la tónica general, CanariasAhora ha supuesto una tabla de salvación para algunos miles de lectores hambrientos de algo diferente.
La otra excepción la constituye el semanario en el que rubricamos este artículo. Canarias-semanal.com nació hace aproximadamente 8 meses. En ese corto espacio de tiempo su crecimiento ha sido notorio, alcanzando durante algunos periodos las dos mil y pico visitas diarias. Alexa sitúa a este semanario en el séptimo lugar de entre los que hemos computado en el Archipiélago, siguiéndole los pasos, a cierta distancia, al rotativo La Provincia. Y, desde luego, a algunos kilómetros de la mayoría de las iniciativas digitales que se desarrollan en las Islas, como puede verse en el cuadro estadístico nº 1. No es poco para una web recién aparecida en el escenario digital canario, y que se actualiza solamente cada siete días. Desde nuestro punto de vista, el vertiginoso crecimiento de Canarias-semanal.com obedece a la demanda objetiva de algunos sectores de opinión del Archipiélago. Desde ellos se reclama una información distinta, alejada de los sones monocordes de los medios tradicionales. En el caso de Canarias-semanal, quizá haya que atribuir también su sorprendente despegue a la cuidada presentación, y a los elementos multimedia que ha incorporado a sus páginas. No obstante, adolece, a nuestro entender, de la ausencia de un tratamiento más incisivo, analítico y frecuente de la realidad social y política de las Islas. En síntesis, un exitoso recorrido, cuya continuidad todavía está por comprobar.