El 21 de septiembre de 1993 BorisYeltsin, hastiado de la oposición que encontraba su política y dispuesto a acabar con las protestas callejeras y parlamentarias, protagonizó un golpe de estado que inauguraba lo que Higinio Polo denomina "la vía golpista hacia el capitalismo". Muchos diputados rusos se concentran en el Parlamento y las protestas callejeras proliferan. Ante el sesgo que toman los acontecimientos Yeltsin, persuadido de que iba a contar con el apoyo y la comprension de Washington, Londres, París y Berlín, decide sacar los tanques para reprimir a la población. En Octubre, mientras miles de personas tomaban las calles gritando "¡Todo el poder para los soviets", Yeltsin bombardeó el parlamento ruso.